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Insomnio digital

Reportaje
Educación y Ciencia
Luz azul proyectada sobre el ojo humano
Proyección de la luz azul sobre el ojo humano. Dessirée Martín/ CC BY
Móviles, tablets y ordenadores forman parte del uso diario de gran parte de la población. Sin embargo, las alertas se disparan ante un incremento de problemas tanto físicos como psíquicos asociados al uso de estos dispositivos, entre ellos, el insomnio

Miriam, de 35 años, padece insomnio desde hace ocho. Finalizados sus estudios en Administración y Dirección de Empresas, se lanzó al mundo laboral y comenzó su carrera profesional. Contable en una gestoría situada en pleno centro de Madrid, pasaba las ocho horas laborales frente al ordenador, las cuales eran prolongadas por una o dos más en casa. Apenas transcurrido medio año, los primeros síntomas de cansancio empezaban a aflorar debido a la dificultad a la hora de conciliar el sueño. Al igual que Miriam, en la actualidad más de cuatro millones de adultos españoles - el 10% de la población - sufren insomnio de forma crónica frente a un intervalo considerablemente superior comprendido entre el 20-35%, el cual es diagnosticado como transitorio. Sin duda, es el trastorno del sueño más frecuente entre la población, así como el motivo de consulta más habitual, que, afectando a uno de cada tres españoles, ni siquiera un tercio busca ayuda profesional.

A pesar de que los expertos consideran normales variaciones en el sueño a medida que aumenta la edad, la tecnología y los dispositivos electrónicos han supuesto un punto de inflexión en este campo de investigación. De este modo y desapercibido para la mayoría de los usuarios de internet, un nuevo enemigo más se suma a la causa de este trastorno: la luz azul.

El ‘reloj interno’ del ser humano

El ciclo sueño-vigilia del ser humano está determinado por la exposición a luz y oscuridad cuya frecuencia está en torno a las 24 horas. El óptimo funcionamiento de este ciclo, catalogado también por los expertos como ‘reloj interno’, no solo garantiza un correcto descanso nocturno, sino además el rendimiento a la mañana siguiente. Es por ello que la alteración de estos ritmos puede desencadenar en un insomnio agudo, depresión, cáncer y enfermedades cardiovasculares.

En este contexto, es pues acertado mencionar a la hormona encargada de regular el sueño: la melatonina, que, tal como nos cuenta Esther Muñoz - óptico optometrista -, es claramente afectada ante la presencia de la denominada luz azul. 

Esther explica los perjuicios de la luz azul sobre los ciclos del sueño. Dessirée Martín

La luz azul es una parte del espectro visible que el ojo humano puede percibir a partir de la luz del día. Para comprender la gravedad de la situación, conviene señalar que el ojo humano percibe las longitudes de onda comprendidas entre los 390 y los 750 nanómetros. Fuera de esta área hay componentes imperceptibles y, la luz azul, pertenece a la parte más baja del espectro visible, lo cual se establece como uno de los motivos por los que esta luz azul incide de manera más directa sobre nuestra retina, dañándola y afectando a la secreción de melatonina. Tal y como publicaba “Redacción Médica” en uno de sus artículos el pasado mes de octubre, los dispositivos electrónicos se posicionan como el número uno en la emisión de este tipo de luz. 

 

 

 

Porcentaje de la población adolescente y adulta que tiene o emplea un dispositivo de luz azul en su hábitat de sueño

 

A pesar de los preocupantes datos arrojados por el estudio realizado en 2016 por Ben Carter, investigador de la universidad de Cardiff (Reino Unido) y, retomando la historia de Miriam, no es tanto la luz azul del ordenador u otros dispositivos de trabajo la que trastornaba su ritmo circadiano, sino más bien el brillo y, particularmente, el largo tiempo de exposición que pasaba al frente de estos dispositivos. Como señala el gráfico anterior, una gran parte de la población adulta los utiliza hasta al irse a dormir e incluso niños y adolescentes los mantienen cerca durante sus horas de sueño -ese que es cada vez más difícil de conciliar.

Internet, como herramienta de trabajo y de entretenimiento, encabeza los usos más comunes de estos dispositivos. Las redes sociales y la televisión, complementarias en muchas ocasiones del uso de internet por el cada vez más común multidispositivo, hacen que la exposición a la luz azul sea constante. 

 

 

Horas al día (en media) que dedica la población al uso de aparatos emisores de luz azul

 

¿Cómo protegerse ante la luz azul?

La oftalmóloga Esther Muñoz, especialista en retina, no solo alerta de lo dañino que el uso de pantallas emisoras de luz azul resulta a la hora de conciliar un sueño reparador, sino de otras lesiones de mayor grado. Miopía, degeneración macular y fatiga ocular son ejemplos de ello.

A pesar de las posturas encontradas con respecto a la incidencia y el daño de la luz azul en los seres humanos, numerosos estudios como el dictamen sobre riesgos potenciales para la salud humana de los diodos emisores de luz led consideran imprescindible la necesidad de utilizar filtros contra la luz azul de las pantallas.

Esther, óptico optometrista, explica los diferentes filtros existentes en el mundo de la óptica para prevenir el impacto de la luz azul sobre nuestra retina. Dessirée Martín

Prevenir es curar

Preocupación. Ansiedad. Depresión. Solo son tres de todo un abanico de problemas que se despliega de los trastornos de sueño entre los que se halla, con mayor frecuencia, el insomnio. Tanto por su repercusión en el estado de ánimo como en el desempeño físico e intelectual, acudir a un especialista es importante para detectar el origen y poner solución.


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