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El coronavirus cierra las aulas

Reportaje
Universidad. Nuevas herramientas
Aulas vacías en la Universidad Rey Juan Carlos.
La comunidad universitaria se adapta a la crisis sanitaria y lanza sus propias medidas.

El 17 de noviembre de 2019, en Wuhan, capital de la provincia china Hubei, una persona de 55 padeció una neumonía hasta entonces desconocida. Los casos de esta neumonía fueron aumentando y fue el 31 de diciembre cuando China puso en conocimiento a la Organización Mundial de la Salud (OMS). La OMS inició una investigación que daría nombre al virus que está provocando esta pandemia global: COVID-19, más conocido como “coronavirus”. Se cree que los primeros contagiados tenían en común la visita a un mercado de animales exóticos donde el virus pudo pasar de un animal a un humano, para después mutar y propagarse entre personas. China fue azotada por este virus y a finales de enero eran 10.000 los contagiados y 200 los fallecidos. Desde Europa se veía como algo lejano, pocos tenían miedo de que nos llegara el turno, pero a finales de enero llegó el primer contagiado a Francia.

En España tuvimos el primer contagiado el 1 de febrero, parecía algo controlable, pero, este mes de marzo, el coronavirus nos ha obligado a cambiar nuestra forma de vida, con más de 6.000 contagiados y 500 fallecidos el 14 de marzo, el Gobierno declaró el estado de alarma; se prohíbe la libre circulación de las personas y se cierran todos los comercios, salvo los de primera necesidad. Hoy el coronavirus es una epidemia mundial.

Imagen de estudiantes Erasmus esperan en el aeropuerto

Este panorama nos ha obligado a modificar nuestros hábitos por completo y, por supuesto, del que vamos a profundizar, los estudios, la universidad.

La Comunidad de Madrid declara el cierre de colegios y universidades durante dos semanas, desde el 11 hasta el 26 de marzo. Esta medida fue seguida rápidamente por todas las CCAA, viéndose así afectados un total de 9,8 millones de alumnos. Se ponen en marcha nuevas vías para el desarrollo del curso, al igual que muchos trabajadores pasan a hacer teletrabajo  desde sus hogares, el estudiante ahora tiene que organizarse en su propia casa para continuar las clases de forma online.

La Universidad Rey Juan Carlos creó el 28 de febrero una comisión científica encabezada por Carmen Gallardo, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, en relación al nuevo virus y con el fin de seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias para dar recomendaciones a las distintas facultades y escuelas. Además, se han ido creando multitud de iniciativas para ayudarnos, para apoyarnos, para que nadie se sienta solo y para llevar este confinamiento de la forma más amena y productiva posible.

Algunos de los primeros documentos que han recibido los alumnos son “Cómo estudiar EN REMOTO”, una guía de ayuda para estudiar desde casa, o un documento en el que responden a las preguntas que más dudas creaban. Similar a este documento encontramos el que responde a las preguntas que se hacían los propios docentes. La universidad se ha encargado de enviar correos al alumnado con recomendaciones, además de publicar noticias con las iniciativas creadas ante la epidemia.

La Universidad Rey Juan Carlos, gracias a su experiencia en la docencia online que imparte normalmente, no ha iniciado el proyecto de estudio a distancia desde cero, esto ha  previniendo el impacto causado por una situación tan límite e improbable como la actual. De esta forma, la universidad publicó hace dos semanas instrucciones para que los estudiantes se pudiesen adaptar más rápidamente a la nueva forma de trabajo con la que van a funcionar hasta nuevo aviso. El uso de videoconferencias a través de la herramienta BlackBoard Collaborate, forma de trabajo usual en los grados semipresenciales para mantener el contacto profesor-alumno, se ha multiplicado por 26 desde entonces.

Profesores como Fernando García Muíña se han tenido que adaptar a esta nueva forma de trabajo. Sus sensaciones, tras dar una videoclase para más de 70 estudiantes son que la dificultad de trabajo depende del grado que se esté impartiendo, ya que algunos necesitan más trabajo práctico, pero que todo el mundo está intentando esforzarse el máximo para hacer de esta nueva forma de trabajo una herramienta eficiente.

Pero, en una situación tan dura, la Universidad Rey Juan Carlos no se preocupa solamente de recuperar las clases que se van a perder por el confinamiento. Entiende que muchas personas no están acostumbradas ni preparadas para pasar tanto tiempo encerradas. Por este motivo, la clínica universitaria presta servicios psicológicos, odontológicos, ocupacionales y fisioterapéuticos a las personas que los necesiten. El servicio tendrá un horario de las 9 de la mañana a las 8 de la tarde. Se funcionará de forma distinta con cada paciente, dependiendo de las necesidades individuales de cada uno. Pudiendo de esta forma utilizar Skype como método terapéutico para las personas menos afectadas y haciendo tratamientos presenciales a las que necesiten más ayuda psicológica.

Para intentar frenar el impacto de la cuarentena en el mundo cultural, la URJC ha sacado una campaña en redes llamada “Cultura se queda en casa”. Consiste en que los alumnos que quieran puedan compartir lo que saben hacer como cantar, bailar o escribir. Haciendo así más llevadera la cuarentena a todos.

Iniciativa de la URJC: campaña en redes “Cultura se queda en casa”

Por último, en situaciones tan graves como las que estamos viviendo, es muy importante la colaboración entre los distintos sectores. De esta forma, la Universidad Rey Juan Carlos ha cedido todo el material del que disponía en los almacenes a los hospitales de Fuenlabrada y Alcorcón.

También hay que pensar en los futuros estudiantes universitarios. Por esto, la CRUE ha decidido aplazar la EBAU para que los alumnos que quieren estudiar en la universidad el año que viene estén en condiciones de pasar los distintos exámenes. Esta fecha no podrá aplazarse más allá de la primera semana de julio. El temario también se verá modificado.

EN EL RESTO DE EUROPA SE ADOPTAN MEDIDAS SIMILARES

La Comisión Europea coordina la respuesta común al brote de COVID-19. El objetivo es actuar de forma conjunta para reforzar nuestros sistemas de salud pública y mitigar el impacto socioeconómico en la Unión Europea. Según su presidenta, Ursula von der Leyen, la base de esta coordinación es poner todos los medios disponibles para ayudar a los Estados miembros a poner en marcha sus respuestas nacionales.

El Centro Europeo de Control y prevención de enfermedades pone a nuestra disposición un panel interactivo para estar informados de la evolución de la Pandemia a nivel global.

Respecto a las medidas adoptadas en educación, el SEPIE informa continuamente de las novedades en relación con las medidas tomadas por las autoridades y la situación actual en cada Estado participante en el programa Erasmus+ de acuerdo a la información facilitada por cada Agencia Nacional.

Países como Italia o Francia han puesto en marcha medidas similares a España para hacer frente a la pandemia, como el confinamiento (#quédatencasa) y el cierre temporal de negocios y empresas, a excepción de los de primera necesidad, y de colegios y universidades.

Las medidas tomadas son similares en los diferentes países. Veamos cómo es la situación en algunos de ellos. En Francia, desde mediados de este mes permanecen cerradas todas las instituciones de educación primaria, secundaria y de educación superior hasta nuevo aviso. Se mantiene la suspensión de viajes de estudio al extranjero y, dentro del país, a las áreas afectadas. Desde el día 24 de marzo se encuentra en estado de emergencia sanitaria.

 

 

Por Decreto del Presidente del Consejo de Ministros, en Italia se han adoptado medidas hasta el 3 de abril de momento para evitar la entrada o salida de personas salvo excepciones justificadas. Se han suspendido las clases y actividades en las escuelas de todos los niveles, universidades e instituciones de educación artística musical superior y de danza.

En el caso de Alemania, han tomado la decisión de retrasar el inicio del semestre de verano 2020 de la Educación Superior. Por otro lado, las autoridades regionales de Berlín han pedido a todos los estudiantes y personal que se encuentren en las zonas de riesgo que permanezcan durante dos semanas en cuarentena y no acudan a los campus. Desde el 16 de marzo, todas las escuelas han ido cerrando en los dieciséis estados federados de Alemania. Además, se está solicitando ayuda a los estudiantes de los últimos cursos de medicina e incluso hay peticiones a nivel general.

En la imagen se muestran mascarillas fabricadas artesanalmente para cubrir las necesidades de protección.

El gobierno de Dinamarca anunció el pasado 23 de marzo el cierre de todas las instituciones de educación secundaria, bachillerato y educación superior hasta el 13 de abril.

Grecia mantiene la suspensión de todos los viajes de estudio al extranjero y todas las escuelas de cualquier nivel de educación, universidades e institutos públicos de Formación Profesional. Desde el 23 de marzo el gobierno de Grecia ha decretado el confinamiento domiciliario por 15 días y prohíbe las salidas no esenciales.  

En los Países bajos se solicita a las instituciones de educación superior que organicen educación online, ya que las reuniones de más de 100 personas están prohibidas. Desde mediados de este mes, las instituciones de todos los sectores educativos están cerradas.

Países Bajos confirma 43 fallecidos más, hasta los 179, y un total de 4.204 casos.

Otros países que han tardado más en registrar casos de contagio comienzan ya a aplicar medidas similares, como es el caso de Irlanda. El 12 de marzo cerraron colegios, institutos y universidades, fomentando que la población joven permanezca en casa al ser individuos que pueden traspasar el virus fácilmente. Desde esta fecha se empezó a estudiar desde casa gracias a la buena labor de los docentes e internet.

A partir de ese día los casos fueron en aumento y con ello las medidas. El día 14 se cerraron museos y teatros y en los cines comenzaron a vender butacas separadas para intentar evitar el contagio. En hostelería se ubicaban a los consumidores en mesas separadas y las mesas y el datáfono se limpian con papel que va directamente a la basura. El estado no impuso normas, solo dio recomendaciones, por lo que muchas empresas adoptaron medidas propias, como distancias de seguridad dentro de las tiendas para evitar el contacto entre consumidores y trabajadores.

 

 

El día 17 es un día muy importante, es el día de San Patricio, fiesta nacional en Irlanda. El día anterior a la festividad cerraron todos los pubs para evitar aglomeraciones. Las  cabalgatas programadas, desfiles, obras de teatro y muchas más actividades relacionadas con el disfrute de las personas en las calles de Irlanda fueron cancelados debido a la situación. El primer ministro dio un discurso de agradecimiento al pueblo con un mensaje de unidad.

El 20 de marzo cerraron al público los restaurantes, pero siguieron enviando comida domicilio. El pasado día 23, la mayoría de los restaurantes cerraron por decisión propia. En este país se ha creado un plan de ayuda de 203 euros a la semana por un máximo de seis semanas para todas las personas que se hayan visto afectadas laboralmente por el virus y si dura más de seis semanas hay que apuntarse al paro. Esta semana se ha anunciado la subida a 350 euros para las personas que no trabajen o se hayan visto afectadas por un ERTE en estas circunstancias.

El gobierno, gracias a las ayudas de la Unión Europea, va a pagar un 75% de los salarios de las personas que siguen trabajando, ya sean cajeros, reponedores, enfermeros o transportistas. Está prohibido formar grupos de más de 4 personas a no ser que vivan en el mismo domicilio y ya están cerrados todos los parques, menos en los que se pueden hacer ejercicio. El deporte está bien visto y más cuando hay un problema de salud.

 

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