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La cruzada del siglo XXI

Reportaje
Internacional
Tras las últimas detenciones en España de presuntos terroristas, el nivel de alarma en nuestro país se ha elevado a las cotas alcanzadas tras los atentados del 11-M. No obstante, la amenaza más directa no es Al Qaeda, sino que procede de Oriente Próximo: el Estado Islámico

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20 de marzo de 2003. Bagdad, Irak.

Los misiles Tomahawk lanzados por la coalición occidental caen sobre Bagdad. La guerra de Irak acaba de dar comienzo. En respuesta a la invasión, Abu Musab al-Zarqawi, un jordano relacionado con actividades terroristas, jura lealtad a Osama bin Laden y crea “Al Qaeda en Irak”. Su objetivo: luchar contra las fuerzas invasoras y sus aliados iraquíes. He aquí el germen del actual Estado Islámico.

La muerte en 2006 de Zarqawi supuso que asumiera la dirección de Al Qaeda en Irak el líder yihadista Abu Ayyub al-Masri, que declararía el “Estado Islámico en Irak”. Se  eligió como líder a Abu Omar al-Qurashi al-Baghdadi.

La reacción de Estados Unidos no se hizo esperar. Con la ayuda de los Consejos Sahwa, grupos armados extraoficiales iraquíes, EEUU logró debilitar al Estado Islámico en Irak. Al-Masri, líder de Al Qaeda en Irak, y Omar al-Baghdadi, líder del Estado Islámico en Irak, fueron asesinados en 2010 por las fuerzas estadounidenses e iraquíes.

 

Un hombre, una revolución

Abu Bakr al-Baghdadi entra en escena y cambia el curso de los acontecimientos. Nacido en Samarra, Irak, en 1971, fue parte de la insurgencia contra la invasión estadounidense del 2003. Tras pasar cuatro años detenido por las fuerzas norteamericanas, Baghdadi se unió al Estado Islámico en Irak, convirtiéndose en su líder en 2010.

El Estado Islámico en Irak irrumpió en la revolución siria de 2011 junto a otros grupos yihadistas. Tras extenderse por todo el territorio sirio bajo las órdenes de al-Baghdadi, en abril de 2013 se fusionaron las milicias en Irak y Siria, naciendo el Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS). Para diciembre de 2013, el ISIS ya controlaba la entrada y salida entre Siria y Turquía. Un mes después, en enero de 2014, la ciudad de Faluya en Irak cayó bajo el control del ISIS.

En su lucha por un mayor control del territorio sirio, el Estado Islámico de Irak y el Levante se enfrentó a otras fuerzas rebeldes, entre ellas su propia “filial”, Jabhat al-Nusra, creada en 2012. Los conflictos entre ambas organizaciones desembocaron en la ruptura entre el ISIS y al-Nusra, además de con Al Qaeda, en febrero de 2014. Así, el objetivo del ISIS pasó a ser la creación de un califato islámico en toda la región.

 

Regreso al País de los Dos Ríos

El escenario volvía a ser el también denominado País de los Dos Ríos, Irak, y los acontecimientos se desarrollaron a una velocidad de vértigo. El 10 de junio de 2014, Mosul, la tercera ciudad más grande del país, cayó en manos del ISIS, que comenzó a avanzar hacia Bagdad. Al día siguiente, el 11 de junio, el ISIS tomó Tikrit, y para finales de junio el gobierno iraquí ya había perdido la frontera con Jordania y Siria.

El 29 de junio, el ISIS cambia su nombre y se autodenomina Estado Islámico, declarándose la creación del califato y proclamando a Abu Bakr al-Baghdadi como “Califa de todos los musulmanes”.

 

¿Un Estado más?

El Estado Islámico se organiza de la misma forma que cualquier estado. El Califato, la máxima aspiración para un musulmán, se rige por la sharia, la ley islámica. Cuenta, además, con organismos e instituciones, como ministerios, y ya otorga subvenciones a personas sin recursos. También ha anunciado que comenzará a acuñar su propia moneda, hecha de oro, plata o cobre.

Desde la proclamación, ha tomado el control de unos 200.000 kilómetros cuadrados en Irak y Siria, una superficie algo menor que Inglaterra donde viven 8 millones de personas.

Según la BBC, cuenta con un presupuesto aproximado de 2.200 millones de euros, lo que les convierte en el grupo insurgente más poderoso del mundo. Se financia gracias a la exportación de petróleo a bajos precios, la explotación de recursos naturales, los rescates por secuestros y los mecenas en el Golfo Pérsico.

De hecho, ya ha llegado a otros Estados. Según el experto en cultura y religión islámica Ahmed Mansur a los Estados donde ya ha llegado el Estado Islámico, los denominan wilaia, que significa “estado”, aunque son considerados como provincias pertenecientes al califato. Hablamos de Argelia, Libia, de la zona del Sinaí en Egipto, de Yemen y de Arabia Saudí. Además, Boko Haram, en Nigeria, ya ha realizado su jura de lealtad a al-Baghdadi y ha declarado su propio califato.

 

 

El Estado Islámico ha impuesto una estricta interpretación del Corán, forzando a las mujeres a llevar velo, casándolas con combatientes, obligando a los no musulmanes a convertirse o a pagar un impuesto e imponiendo castigos que incluyen ejecuciones. Las tácticas utilizadas por el Estado Islámico han sido son consideradas "muy extremas" incluso por los líderes de al Qaeda, que hasta el momento no han reaccionado al avance del Califato.

La organización extiende su influencia hasta las redes sociales en la captación de nuevos miembros. Twitter es la herramienta más utilizada para ello, empleada para la difusión de textos, imágenes y vídeos. Las posibilidades que ofrece Internet para llegar a cualquier persona en cualquier punto del globo facilitan la captación de nuevos integrantes.

Además, se calcula que el número de militantes varía entre los 30 mil y 60 mil hombres. Entre sus filas cuentan con más de 10.000 extranjeros. De los 2.500 europeos, se estima que 51 podrían ser españoles.

El futuro del Estado Islámico es indeciso. Un ejemplo es Tikrit, que cayó en manos del Estado Islámico el verano pasado y ya ha sido recuparada por el gobierno iraquí. Así, la atención se divide entre Irak y Siria, formalmente partes del Califato, y el resto de países a los que se ha extendido.

El retroceso del Estado Islámico en Irak no ha frenado sus actuaciones, sino que las ha acelerado. Ejemplo de ello fue el asesinato de 21 coptos en Libia hace unas semanas.

No obstante, no es oro todo lo que reluce y el Estado Islámico sigue expandiendo sus tentáculos, amenazando a Occidente. Las cartas están sobre la mesa y la partida ya ha empezado.

 

Andrea Chantada / @Astarte_3

Irene González Toledo / i.gonzaleztol@alumnos.urjc.es

 

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