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Europa en jaque

Reportaje
Economía
Yanis Varufakis y Jeroen Dijsselbloem
Electricidad gratuita, ayuda a la vivienda, cupones para los más necesitados o la reestructuración negociada de la deuda griega con los acreedores oficiales son algunas de las propuestas que defiende el Gobierno heleno ante el 'todopoderoso' Eurogrupo, que trata de echar por tierra todas las propuestas que no son del agrado de la 'lideresa' Merkel. Parece que el modelo liberal está siendo desafiado por un renacimiento del clásico concepto del Estado del Bienestar y la defensa a ultranza de los intereses generales ha puesto en jaque a las más altas esferas

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25 de enero de 2015. Atenas, Grecia.

La noche caía sobre la capital griega mientras se desvelaban los resultados de las tan esperadas elecciones al Parlamento nacional. Syriza, la coalición de izquierda radical, obtenía la victoria con 149 escaños de los 300 posibles, seguida del partido de centro derecha “Nueva Democracia” (76 escaños) y de la formación neonazi “Amanecer Dorado”, empatada con los liberales To Potami (17 escaños).

 

 

Entretanto, los líderes europeos veían cómo un nuevo modelo político, económico y social, personalizado en la figura de Alexis Tsipras y configurado en torno al partido de izquierdas, surgía de entre los escombros del devastado país heleno. El choque entre los defensores del statu quo actual, encabezados por la Troika, y los que propugnan un cambio coyuntural en la organización y estructura tanto de la Unión Europea como en las propias naciones que la conforman, con Syriza al frente, no se hizo esperar.

Varufakis está jugando sus cartas para poder sacar el máximo beneficio de la Unión Europea, pero no está dispuesto a ceder en todo

 

Primer asalto

La primera batalla del nuevo gobierno griego se está librando en el terreno económico. Los protagonistas son el ministro de Finanzas heleno, Yanis Varoufakis, y el resto de ministros de Economía del Eurogrupo. Varufakis está jugando sus cartas para poder sacar el máximo beneficio de los fondos de liquidez que ofrece la Unión Europea, pero no está dispuesto a ceder en todas las cláusulas que impongan el resto de Estados.

El Eurogrupo, no obstante, le acusa de “perder el tiempo”, exigiéndole que se atenga a conversaciones serias. "Desde el último encuentro del Eurogrupo se ha hecho poco en términos de conversaciones adicionales, en términos de una mayor implementación", afirmó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem. Lo que los líderes europeos buscan es que no se quiebre la línea dictada de quien, desde la creación de la UE, impuso su moneda, sus medidas y sus estándares como ley canónica. Quieren propuestas en su propia línea.

 Syriza retoma un concepto de Estado del Bienestar centrado ya no en lo monetario, sino en lo social

Las líneas trazadas por el Eurogrupo chocan de frente con las necesidades de la población griega, representadas mediante las urnas con la victoria de Syriza. Acabar con la burocracia, mejorar la calidad de los servicios públicos, luchar contra la corrupción, atender la crisis humanitaria en las que se ve inmerso el país o apostar por los más desfavorecidos, son algunas de las medidas por las que está rivalizando el ejecutivo heleno con los socios comunitarios para tratar de mantener la legitimidad que le otorgó el pueblo heleno, volviendo así a un concepto de Estado del Bienestar centrado ya no en lo monetario, sino en lo social.

Las diferencias entre ambas posturas son tan amplias que la línea de financiación para Grecia, que aliviaría su urgencia de liquidez, aún pende de un hilo.

Las reuniones llevadas a cabo hasta el momento entre el Eurogrupo y Varufakis han dado como resultado una mayor incertidumbre en cuanto a la viabilidad de la línea de ayuda. Se han tensado las relaciones entre los Estados de la zona euro y el país heleno.

 

La guerra del desgaste

Mientras los primeros exigen mayores y más concretos paquetes de medidas centradas en el “modelo de reajuste” (traducido en recortes), el Gobierno griego procura cumplir con lo exigido desde Europa, pero dando prioridad a las necesidades básicas de sus ciudadanos, lo que para los líderes europeos supone una falta de compromiso y de respeto de los acuerdos tomados por los anteriores gobiernos helenos, así como un riesgo para la supervivencia del país por sus enormes dificultades económicas.

La retórica del miedo parece haber llegado a la Unión Europea

Las acusaciones y ofensas entre Varufakis y los principales actores del tablero de la política europea son continuas.  Se han esgrimido argumentos basados en una estrategia del miedo mediante la cual el ministro de Finanzas griego alerta del peligro que supondría “dejar caer” a Grecia, mientras que el Eurogrupo centra sus amenazas con retrasar aún más la línea de financiación que necesita el país. La retórica del miedo parece haber llegado a la Unión Europea.

A pesar de que el Gobierno heleno cedió en sus pretensiones, hasta cierto punto, el pasado 17 de febrero al enumerar una serie de medidas de reformas económicas y financieras al “estilo Troika”, la situación sigue siendo tensa e inestable al no haberse llegado a un acuerdo entre ambas partes.

 

El potencial apoyo exterior

La oposición a las propuestas de Syriza es generalizada en toda Europa, pero donde más se manifiesta es en aquellos países que han sido azotados con mayor fuerza por la crisis económica: España y Portugal. Buscar las razones de esta oposición únicamente en el terreno económico sería una reducción a lo absurdo, puesto que el temor en las naciones de, sobre todo, el sur de Europa, viene dado por el surgimiento y crecimiento de formaciones políticas similares a Syriza.

En el caso de España, el creciente poder e influencia de Podemos, de corte parecido a la coalición de izquierdas griega, hace temblar al Gobierno de la nación, especialmente reflejado en las encuestas de intención de voto para las elecciones generales de finales de este 2015. 

 

 

La primera prueba de fuego tendrá lugar el próximo 22 de marzo en Andalucía, momento en el que veremos con datos el impacto y el poder del partido político de Pablo Iglesias y si se ha dado un posible contagio del fenómeno de Syriza.

Mientras, queda por ver cómo se desarrolla la situación en Grecia y la configuración de las relaciones entre el país heleno y el Eurogrupo. Lo que queda claro es que, tras menos de dos meses en el poder, Syriza ha revolucionado la política europea, acusando a la Troika de no tener legitimidad para inmiscuirse en los asuntos internos de los Estados e intentando frenar la avalancha de exigencias de recortes procedentes de Bruselas.

La partida ha empezado.

 

Andrea Chantada Oubiña / @astarte_3

Irene González Toledo / i.gonzaleztol@alumnos.urjc.es

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