GlocalPressUrjc

Menú principal

Se encuentra usted aquí

Corrupción en nuestra naturaleza

Opinión
Economía
Científicos del University College de Londres comprobaron que la reacción emocional negativa que producen los actos deshonestos disminuye cuando cometemos nuevas pequeñas transgresiones.

“La repulsión que puede provocar la violencia o la ilusión del enamoramiento pierden intensidad cuando se han experimentado muchas veces”. Esto es lo que dice el University College de Londres, que realizó un estudio analizando las mentes corruptas y las sensaciones que se provocaban en las personas al realizar acciones contra la moral. Según esto, cuando cometemos actos deshonestos de forma habitual, nos volvemos inmunes; la emoción que provoca la mentira se debilita con el tiempo. Necesitamos engañar cada vez más y nos volvemos corruptos. ¿Nos pasa a todas las personas?

Iba por la calle cuando presencié la conversación entre una madre y su hija. Ella le preguntó a la niña, que apenas tendría cinco años, que de dónde había sacado el caramelo que se estaba comiendo. Tras varios intentos de sonsacar la información, la hija confesó que se lo había regalado a sí misma de la tienda de chuches. “Eso hay que pagarlo”, le regañó la madre.

La familia es uno de los agentes que nos ayuda a desarrollar el sentido de la moral cuando estamos en la infancia. Distinguir el bien y el mal es fundamental para vivir en sociedad. Algunas personas no han desarrollado una conciencia social y se vuelven corruptas. Buscan el beneficio propio y el dinero y el renombre las corrompe. Engañan y traicionan.

Después de los cientos de casos de corrupción, parece que la ciudadanía española se ha acostumbrado a recibir “el palo”. La corrupción es percibida como algo normal y lo extraordinario es ser honesto. El cerebro humano es capaz de adaptarse a la corrupción cuando el sistema en el que vive lo permite. Hay gente que asegura que, de estar en el lugar del corrupto, seguramente también lo haría. Espero que esas personas jamás tengan la oportunidad de llegar a comprobarlo.

Actuar con honradez es importante a la hora de realizar un pequeño acto, como coger un caramelo de una tienda sin pagarlo, o involucrarse en un caso de corrupción. Quizá la clase política de nuestro país no tuvo a nadie que le enseñase cuando estaban en la infancia que eso estaba mal. O quizá la moral se les ha vuelto laxa de tanto tirar de ella.

Desarrollo en Drupal por Suomitech