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Echar el cerrojo a la escuela pública

Reportaje
Educación y Ciencia
Pancarta contra el cierre de dos colegios en Coslada
La Consejería de Educación quiere cerrar doce colegios madrileños el curso que viene, entre ellos el CEIP Agapito Marazuela y CEIP Pío Baroja de Coslada.

La Consejera de Educación Lucía Figar prometió a principios de marzo estudiar la propuesta de la Plataforma 'Ni un cole menos' antes de llevar a cabo su plan de "reorganización de centros", según los representantes de la organización reunidos con ella. Dos días después la Administración enviaba al colegio Valle Inclán de Leganés, en riesgo de cierre, una solicitud dando por hecho el mismo.

A finales del pasado año varios colegios fueron informados de que este sería su último año de funcionamiento. Los Centros Públicos de Ensañanza Infantil y Primaria (CEIP) Pío Baroja y Agapito Marazuela de Coslada son dos de los afectados que se han organizado en una Plataforma que aúna el interés de familiares, profesores, asociaciones y entidades "en defensa de la enseñanza libremente elegida para sus hijos".

Ocho centros amenazados de cierre se han organizado desde entonces en asamblea y realizado encierros, concentraciones, manifestaciones, recogidas de firmas pidiendo el apoyo de las personas afectadas y la retirada de los planes de la administración. Denuncian medidas como "el incremento en la dotación de plazas concertadas mediante nuevas concesiones a colegios privados-concertados", cuyos alumnos matriculados en Coslada estaban cerca del 20% en 2011.

 

Pero también solicitan un año de moratoria, una mesa de negociación que reúna a toda la comunidad educativa y realice un estudio de la de centros, de la equidad privado-público y de las circunstancias de cada centro. Todo ello recogido en las propuestas colectivas contra el cierre.

 

El colegio Pío Baroja de Coslada propuso además formas de financiación propia que giraban en torno a cinco ejes: Taller de idiomas, campaña intensiva de difusión, colaboración con centros, nueva imagen y bilingüismo. Todo ello para aprovechar "infraestructuras estupendas y bien conservadas" que consideran infravaloradas, según el texto de la propuesta de autofinanciación del centro. 

 

Fusión significa cierre

La Comunidad de Madrid tenía en 2011 ya más de 147.000 estudiantes matriculadas en educación primaria, siendo una de las cuatro comunidades autónomas con mayores cifras. Sin embargo, ello no es óbice para que se cierre doce colegios públicos en toda la Comunidad bajo una operación de "fusión de centros" que recoge el plan de "reorganización" de la Administración madrileña.

 

Uno de los puntos candentes es la implantación de una zona única de escolarización, por la que los padres podrían elegir con "libertad total" centro para sus hijos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advertía recientemente que esta libertad puede provocar "la segregación de estudiantes según sus capacidades y antecedentes socioeconómicos" y generar "mayores desigualdades en los sistemas educativos", en el informe Equidad y calidad de la educación.

 

Padres, madres, familiares, alumnos y profesores aún esperan una respuesta a su propuesta. Por lo pronto, se niegan a admitir que esto sea un final para su escuela.

 

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