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Cinco años de intrucción del Caso Bloque

Reportaje
Local
Coslada rotonda
Coslada fue el fuedo de Ginés Jiménez Buendía
Han acabado cinco años de instrucción del Caso Bloque, el mayor escándalo de corrupción que ha protagonizado la policía española. El protagonista fue Ginés Jiménez Buendía, jefe de policía de Coslada, que ha recibido el epíteto “el sheriff de Coslada”.

Según el juzgado de Instrucción número 21 de Madrid es culpable de al menos cinco delitos: extorsión, cohecho, tenencia ilícita de armas, blanqueo de capitales y amenazas condicionales. Su esposa e hijo también se han visto envuelto en el blanqueo de capitales. Otros cargos de la policía no han quedad impunes. Carlos Martínez Gil, número dos de la policía, junto a otros seis agentes se le enfrentan a responsabilidades por omisión del deber de perseguir delitos y contra la administración de la justicia junto a cohecho. Fuera de la policía, tres hombres de nacionalidad rumana están envueltos en cargos por prostitución.

Todo comenzó en la comisaria San Blas-Vicálvaro. Hace ya más de cinco años unas prostitutas denunciaron que varios policías mantenían relaciones sexuales con ellas sin pagar. Fue el inicio de las investigaciones, pero no se quedaron ahí. Siguiendo el hilo, se descubrió un trama de extorsión que sorprendió por el número de implicados. No fue una sorpresa. En la localidad madrileña de Coslada era un tema conocido por  la población, cansada por la mafia en la que se había convertido quienes se debería encargar de protegerles de los delincuentes.

Los dueños de locales lo sabían bien. Ellos eran las victimas. Cada cierto tiempo un policía se pasaba para amenazar o incluso a agredir a los dueños de los bares, exigiendo un pago por tener las mesas puestas en las terrazas o simplemente mantener abierto el local. Incluso llegaron a obligar a los dueños a no admitir más clientes, manteniendo el bar para ellos solos. Muchos de los afectados denunciaron los hechos ya con las detenciones.

Tras la denuncia de las meretrices, la mayoría de origen rumano, la policía encargada de Organizaciones Criminales de Antiguos Países del Este (OCAPE) investigaron y fueron recabando pruebas y testimonios, incluyendo pinchazos telefónicos. Tras ello se dio la célebre detención del jefe de policía y de veinticinco agentes, que eran sus protegidos en 2008. Un antiguo agente que terminó pidiendo el traslado a otra comisaría, manifestó que quienes se oponían a ellos dentro de la policía sufrían las consecuencias, dejando claro los conflictos dentro de la policía de Coslada.

El claro protagonista es Ginés Jiménez Buendía. Alrededor de los cincuenta años, contaba con una organización muy bien organizada. Tenía colaboradores para que le informasen de todo lo que pasase, incluyendo todo fuera de la Comunidad de Madrid. Cinco años antes de ser detenido fue denunciado por acoso a una policía. La investigación es clasificada y se solucionó con el traslado de la agente. En 2001 fue suspendido de empleo y sueldo debido a conflictos con su inmediato superior, el director de Seguridad, porque supuestamente ambos tenían incompatibilidad. Se enfrentó a él en los tribunales y salió vencedor, consiguiendo mantener su sueldo de 76.000 euros mientras su posición se vio reforzada. Cuidaba mucho su relación con periodistas y con los altos cargos, llegando a participar en actos oficiales a los que no había sido invitado.

El proceso judicial no ha estado exento de anécdotas que ha recogido la prensa. Un testigo denuncio que fue intimidado por el jefe de Policía. Por ello paso 6 meses de prisión. A su salida, afirmó que “se sentía perseguido y acosado” y se quejaba de sufrir “una encerrona y una satisfacción más para el linchamiento corporativo que estoy sufriendo”.

En 2012 un juzgado dictó un auto para la reincorporación del Ginés Jiménez en su puesto. El alcalde de Coslada, Raúl López Vaquero que vio su nombre demasiado implicado en la trama, lo recurrió y se negó a reincorporarle. El antiguo sheriff le denunció. En 2013, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid confirmó la retirada de funciones. A pesar de ello, Ginés Jiménez planteó un recurso de amparo frente al Tribunal Supremo.

Hace apenas unos días la juez María Teresa Abad Arranz imputó a 12 policías incluyendo a este jefe de policía que llegó a convertir a Coslada en su coto privado.

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