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Asesinato en las Humanidades

Reportaje
Educación
Atenea, diosa de la sabiduría y las letras
Los recortes en educación están perjudicando, en especial, a la rama de Humanidades. En un mundo en el que las ciencias continúan desarrollándose, las letras pierden su prestigio a ojos de la sociedad.

“Un pueblo sin estudios es un pueblo fácil de engañar”, esta es la frase que podría definir lo que las humanidades aportan a la sociedad y el interés que se tiene por eliminarlas.

Las humanidades han tenido una larga historia, desde la antigua Grecia y Roma, pasando por la modernidad, y llegando a la actualidad. A través de todos estos años han creado la cultura occidental, una cultura que hoy ha pasado a un segundo plano y se ha visto sustituida por las ciencias y la tecnología.

Con los avances tecnológicos que han emergido en los últimos años ha aparecido lo que vamos a llamar “la crisis de las humanidades”. La tecnología se ha aprovechado para enfocar el futuro de nuestra sociedad a profesiones como la medicina o las ingenierías, y dejando las carreras de letras con la idea de algo que es arcaico, menos importante y con menos futuro, ya que no contribuye a la producción de recursos materiales para la sociedad.

Pero, ¿qué interés tienen los de arriba en dar tantas preferencias a las ciencias y no a las letras? Podríamos considerar que los campos de estudio de las letras, son un territorio en el que se prioriza la construcción de unos valores, de una ideología.

A contradicción de la LOMCE, que dicta que tiene que haber tres modalidades de estudio en bachillerato, no en todos los institutos de Alcorcón, al igual que en otras muchas localidades, se da la posibilidad a sus alumnos de cursar asignaturas propias de Humanidades y de Artes como es el caso del I.E.S. Josefina Aldecoa. Basándonos en los datos ofrecidos por la Comunidad de Madrid durante el curso 2013/2014, el bachillerato que más se estudia es el de Ciencias Sociales y Humanidades (50,1%).

Sin embargo, por el hecho de haber unido ambas ramas de bachiller, no se puede saber con exactitud el número de matriculados en una modalidad y en otra. Pero sí es cierto que, gracias a la investigación y a la experiencia, hemos podido percibir que la mayor parte del porcentaje pertenece a alumnos que cursan las asignaturas de Ciencias Sociales. En muchas ocasiones, los institutos se enfrentan a clases de cinco o seis alumnos en las aulas que no pueden cursar un itinerario puro de Humanidades con las asignaturas de Latín, Griego, Historia del Arte y Literatura Universal.

ENTRE LO CIENTÍFICO Y LO HUMANO

Natalia Rodríguez, estudiante de Estudios Clásicos en la Universidad Complutense de Madrid, cursó el Bachillerato de Humanidades y, atenta a las disputas que siempre se han generado entre ciencias y humanidades, su experiencia le ha dejado ver que “se piensa que por estudiar algo que no sea ciencias es más fácil y, por tanto, eres inferior”. Natalia considera que hay que crear una serie de alternativas para fomentar la parte de Humanidades en los institutos, pero a su vez “no hay que obligar a los alumnos a estudiar una materia que no se ciña a lo que quieran estudiar”.

Desde otra posición, Mar Farragut Palma, licenciado en Filología Clásica y profesor de latín y griego en el instituto Emili Darder de Palma de Mallorca, considera que estas asignaturas “aportan una base para enfrentarse de forma rigurosa a los hechos lingüísticos, culturales y artísticos”. En países como Alemania o Estados Unidos, se está produciendo una revalorización de los estudios clásicos y las universidades vuelven a apostar por ellos. Al contrario, en España, cada vez se ponen más impedimentos para cursar estos estudios, apostando siempre por el terreno científico; de hecho, en las Islas Baleares se ha dado el caso de que en muchos institutos, las asignaturas de latín y griego se ofertan de manera on-line.

¿A qué mundo vamos a llegar si nos quitan la parte más humana de nosotros? Eso es lo que debería replantearse la sociedad, no podemos dejar atrás algo que ha ido evolucionando y desarrollándose con nosotros desde el origen del ser humano.

De hecho, una de las razones por la que creemos que las Humanidades se encuentran en declive es la necesidad de crear una sociedad práctica y eficiente. Lejos de razonar y de que cada uno conforme sus propias ideas y pensamiento, los de arriba pretenden atarnos en corto y tratarnos como máquinas a su servicio.

Según Edward O. Wilson, la importancia de las humanidades se vería fácilmente con un claro ejemplo: si un extraterrestre viniera a la Tierra no se quedaría impresionado por nuestra ciencia, ni por nuestra tecnología, sino por nuestra cultura, arte, pensamiento, lengua… es decir, por las humanidades. Este científico considera que “los descubrimientos científicos y los avances tecnológicos tienen su ciclo vital, lo que seguirá desarrollándose y diversificándose hasta el infinito son las humanidades”.

Por tanto, con el desarrollo de las ciencias nos vamos a tener que enfrentar a multitud de tecnologías que podrán aumentar nuestra inteligencia o que podrán cambiar genéticamente el aspecto físico de nuestros hijos, pero lo que realmente va a marcar la  diferencia durante toda la vida del ser humano serán las humanidades. Por mucha tecnología que haya, habrá problemas éticos, morales... que no podrán resolver las máquinas y que dependerá únicamente de nosotros mismos. “Promocionemos las humanidades, que son lo que nos hacen humanos, y no usemos la ciencia para hacer el tonto con esa fuente inagotable, el absoluto e inigualable potencial del futuro humano” nos recuerda Wilson.

Comentarios

Me es imposible imaginar una educación sin Humanidades. Terrible... ojalá alguien lo pare.No tiene ni pies ni cabeza.

Más potenciar las ciencias y menos las humanidades, que solo deben ser una pequeña base para el resto de carreras.

Las humanidades tienen su base en la ciencia; todo se puede explicar con números. Las humanidades son la búsqueda del conocimiento para aquellos que no entiende el comienzo y van directamente a la meta.

La base del álgebra y de las ciencias en general están en las Humanidades. Solamente hay que recurrir a la historia y al desarrollo de los estudios para descubrir dónde se encuentran estas bases. Pero está claro que debe de haber diversidad de opiniones. 

De hecho a los de humanidades siempre nos dicen que somos quienes gobernamos el mundo, mientras que vosotros buscaís la forma de hacerlo. Prueba de ello es que no puedes expresarte sin utilizar las letras.

Tanto compañeros como familia, siempre he oído comentarios tipo "Ah, ¿estudias Humanidades? Bueno, ¿fácil, no?". Cada rama tiene su dificultad y no se deberían infravalorar las letras de la manera en que se hace hoy día. Y hacer una carrera, por ejemplo, como Periodismo debería ser igual de valorada que una carrera de Ingeniería.

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