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No es oro todo lo que reluce dentro del PP

Editorial
Nacional

A pesar de los intentos fallidos de la secretaria general del Partido Popular (PP), María Dolores de Cospedal, de mantener la unidad política y cumplir algunos de los objetivos tan esperados de su programa, a través de diferentes actos, la fricción sigue estando presente en el partido más que nunca.

La polémica surgió tras la convención nacional del PP, celebrada a principios de febrero en Valladolid, cuando el presidente de honor José María Aznar no asistió al acto. Si el que siempre ha sido considerado un símbolo del partido no acude a dicho encuentro, ¿cómo pretenden hacernos creer que no existe división dentro del partido?

En un principio, la idea de cara al público era mostrarnos el final de una etapa,  al cumplirse la mitad del mandato del presidente del gobierno Mariano Rajoy, haciendo referencia a los datos positivos como la “incipiente” salida de la recesión, que solo ellos parecen ver. Pero hechos como el  polémico debate sobre la ley del aborto, el conflicto de Cataluña o la fuga del eurodiputado Alejo Vidal Quadras han sido los desencadenantes de que se cuestione la unidad interna del Partido Popular. Como consecuencia la cumbre fue utilizada, de manera indirecta, para desmentir esa ruptura, mostrando hasta qué punto están removidas las aguas de un partido que disfruta de la mayor agrupación de poder desde el comienzo de la democracia.

Son muchos los lugares donde se ha dejado ver esta ruptura política que tanto desmienten. Un ejemplo es lo ocurrido en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, donde pocos vecinos pueden llegar a entender que miembros del mismo partido no se dirijan la palabra y que el actual alcalde, Javier Bello, no ponga solución a este problema.

Un alcalde que gobierna sin una mayoría absoluta y que, a todas luces, no es querido por su pueblo ni tan siquiera ya por sus propios compañeros de partido. Bello, que llegó a la alcaldía hace ya un año, se ha convertido en el punto de mira de la opinión pública alcalaína al acumular escándalo tras escándalo.

El Partido Socialista presentó una moción de censura, UPyD llevó a los tribunales una denuncia sobre la forma en que el señor Bello había llegado al poder e incluso los órganos gestores de la universidad complutense han vertido críticas contra el alcalde. Críticas que se repiten y que son, hasta cierto punto, comprensibles al provenir de la oposición o de grupos ajenos al gobierno. Sin embargo, no son las únicas: los propios concejales del PP también han expresado su disconformidad con la forma de llevar los asuntos de la ciudad. Más de la mitad del pleno no se habla entre sí y la mismísima Esperanza Aguirre ha recibido, desde dentro del partido, un extenso informe dónde se crítica al alcalde. Todo esto parece más bien una situación de patio de colegio que de políticos responsables que supuestamente se encargan de representar al pueblo.

De modo que llegada la mitad de la legislatura, el presidente del gobierno debería plantearse establecer un criterio de prioridades, aparcando, por ejemplo, el proyecto de la reforma de la ley del aborto y centrándose en los problemas de las economías familiares. Sin olvidar, por otro lado, los graves problemas de corrupción en los que continuamente se ven inmersos y miran hacia otro lado. Buscando soluciones que sin duda deben comenzar por la transparencia en sus actos y la adopción de medidas de forma inmediata ante acusaciones fundadas de irregularidades.

 

Comentarios

Es habitual que en los principales partidos políticos surjan rivalidades y tensiones que ellos disfrazan en diferencias ideológicas, pero en mi opinión no es más que otra parte de la lucha por el poder que se da dentro de la política.

Por desgracia, en la política de hoy en día "no es oro todo lo que reluce" en ningún partido político. Y eso sería bastante importante, aunque lo es más gobernar de forma adecuada, atendiendo a los intereses de los ciudadadanos. Y eso es lo que importa realmente.

dentro de cada partido hay animales políticos que su única preocupación es llegar al poder lo más lejos posible. Para ello les da igual acabar con lo que se les ponga por delante para conseguir tal fin. Esto es lo que está sucediendo en nuestra política yy sobre todo en los grandes partidos, donde las rivalidades y las pugnas son el pan nuestro de cada día.

dentro de cada partido hay animales políticos que su única preocupación es llegar al poder lo más lejos posible. Para ello les da igual acabar con lo que se les ponga por delante para conseguir tal fin. Esto es lo que está sucediendo en nuestra política yy sobre todo en los grandes partidos, donde las rivalidades y las pugnas son el pan nuestro de cada día.

El editorial me ha resultado muy ameno y legible. El tema, es un tema bastante controvertido, pero en cualquier caso, pienso que en todos los partidos ''no es oro todo lo que reluce'' y por eso para mí ya no reluce ninguno, desde mi punto de vista en España no hay buenos políticos y a los que hay les importa poco lo que les pase a sus ciudadanos. Una pena, pero es nuestra realidad.

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